Los Remates Bancarios se han vuelto una opción atractiva para quienes buscan comprar una propiedad a un precio menor al valor comercial. Sin embargo, antes de intervenir, es muy importante conocer los términos clave que se utilizan en este tipo de operaciones, ya que no funcionan igual que una compra tradicional.
En este blog te explicamos algunos de los conceptos más importantes para que tomes decisiones informadas y evites riesgos innecesarios.
¿Qué es un Remate Bancario?
Un Remate Bancario es una propiedad que el banco pone a la venta porque el dueño original dejó de pagar su crédito hipotecario. Para recuperar el dinero prestado, el banco inicia un proceso legal y posteriormente ofrece el inmueble a un precio reducido.
Términos esenciales en los Remates Bancarios
- Adjudicación: Es el momento en el que el juez otorga legalmente la propiedad al banco o al nuevo comprador. Hasta que no haya adjudicación, el inmueble no pertenece legalmente al inversionista.
- Cesión de derechos: Es el acto mediante el cual el banco o el acreedor transfiere los derechos del juicio hipotecario a un comprador. En muchos remates no se compra directamente la casa, sino los derechos sobre el proceso legal.
- Juicio hipotecario: Es el proceso legal que inicia el banco para recuperar el inmueble por falta de pago. Dependiendo de la etapa del juicio, el tiempo y el riesgo de inversión pueden variar.
- Etapa judicial: Indica en qué punto se encuentra el juicio (demanda, sentencia, adjudicación, etc.). Cuando más avanzada esté la etapa, menor suele ser el riesgo, pero también puede ser más caro.
- Precio de remate: Es el valor reducido al que se ofrece la propiedad. Generalmente es el 40% por debajo del valor comercial.
- Valor comercial: Es el precio real de mercado que tendría la propiedad si se vendiera de forma tradicional. Este dato sirve para calcular si la inversión es rentable.
- Inmueble ocupado: Significa que la propiedad aún está habitada por el antiguo propietario u otra persona. En estos casos, el comprador deberá realizar un proceso legal para recuperar la posesión.
- Posesión: Se refiere a tener el control físico del inmueble. En muchos Remates Bancarios no se entrega la posesión inmediata, sino hasta concluir el proceso legal.
- Gastos legales: Son los costos adicionales relacionados con abogados, trámites judiciales, escrituración e impuestos. Estos gastos deben considerarse dentro del presupuesto total.
- Pago de contado: La mayoría de los Remates Bancarios no aceptan créditos hipotecarios, por lo que el pago suele realizarse en una o varias exhibiciones con recursos propios.
Ventajas y riesgos de los Remates Bancarios
Ventajas:
- Precios muy por debajo del mercado
- Alta rentabilidad a mediano o largo plazo
- Oportunidad de inversión inmobiliaria
Riesgos:
- Tiempos de espera prolongados
- Procesos legales complejos
- No siempre se puede ver el inmueble antes de comprar
En conclusión…
Los Remates Bancarios pueden ser una excelente oportunidad para invertir en bienes raíces a precios por debajo del valor comercial, siempre y cuando se comprendan sus particularidades legales y financieras. Conocer los términos clave, las etapas del proceso y los posibles riesgos permite evaluar cada operación de manera más consciente y evitar errores comunes que pueden afectar la rentabilidad de la inversión.
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